viernes, 21 de septiembre de 2018

LA HUERTA DE MI CASA



Fue el lugar predilecto de mi infancia. En las mañanas era el paraíso terrenal donde me divertía husmeando entre las plantaciones, y en la noche, el lugar más tenebroso, invadido de insectos raros que emitían chillidos extraños acompañando el vuelo de las luciérnagas con luces parpadeantes.
La huerta de mi casa tenía una frondosa plantación de plátanos cuyos frutos eran nuestro pan de cada día. Los racimos crecían como una bendición. Sus grandes hojas nos regalaban sombra acondicionando nuestra casa de juego entre las matas, utilizábamos las hojas secas para hacer las divisiones y los frutos que no prosperaban eran utilizados en la “comidita”, en tanto, las láminas de color violetas que protegían la semilla, como depósitos para almacenar el agua. El trinar de los pájaros, acompañaban el juego que se prolongaba hasta que mamá llamaba almorzar.
Cuando el hambre apuraba cogíamos los plátanos guardados en el cuarto de los “cuyes”, así llamábamos aquel ambiente que mi madre destinaba a la crianza de estos animales. El bocado dulce y suave, se deslizaba por nuestro paladar mientras leíamos una historieta. Era el manjar infaltable. 
Los limones y las guayabas, también formaban parte de este paraíso. Los ácidos productos eran consumidos con sal aunque la creencia era que cortaba la sangre, nos saciábamos hasta que los dientes se destemplaban y la barriga ardía. Era el fruto prohibido que lo consumíamos a escondidas de mamá quien nos reprendía cuando nos hallaba chupando las tapas de limón tratando de exprimirle hasta la última gota. 
Las guayabas eran frutos más saludables. Las consumíamos tanto verdes como maduras, sin embargo, a veces corríamos el riesgo de encontrar algún gusano impertinente que aguara nuestro bocado. Las guayabas por su alto tallo no estaban a nuestro alcance. Habían expertos trepadores que en un santiamén escalaban y descendían con el pequeño fruto. En otras ocasiones utilizábamos palos con garrochas para atraparlas. Era una verdadera odisea. 
No hace mucho mis padres me revelaron que la huerta de la casa tenía más de mil 500 metros cuadrados de extensión. Era el patio que cualquier niño o niña hubiese querido tener. Allí pasé los mejores años de mi vida.



jueves, 28 de junio de 2018

TE FUISTE CON LA MALETA LLENA




El día de tu partida, padre mío, nada me hizo presagiar que sería el último. Lamenté por días no haber llegado a tiempo para sostener tu mano en ese tránsito de la vida a la muerte.

Ahora creo, padre mío, que no lo necesitabas. Tenías la maleta llena de buenas acciones, a tu lado a la Santísima Virgen Maria Auxiliadora y esperándote a mi hermano Luis Alberto, tu primogénito; y a la abuela Daría, tu madre, a la que no veías desde los 13 años. No te fuiste solo.

Ahora creo, padre mío, que aquella tarde estuve en el lugar indicado, arrodillada en el Altísimo de la Catedral elevando una oración por tí y mi madre.

Aquel día, padre mío, te fuiste con la maleta llena de nobles acciones y, aunque la Biblia dice que tu mano derecha no debe saber lo que hizo la izquierda, fuimos testigos de tu enorme generosidad.

Te fuiste con la maleta llena por la suma de gestos solidarios que acumulaste a lo largo de tus 85 años, gestos reconocidos por propios y extraños. Nos diste una lección de vida.

Acogiste en tu hogar, a un niño con labio leporino y paladar hendido, a quien no conocías, y lo cuidaste después de aquella riesgosa operación. Ahora entiendo padre mío, que a través de Jorgito, viste a la humanidad entera carente de amor. Te conmovió su triste historia.

Te solidarizaste con la Asociación De Pintores Con La Boca Y Con El Pie, cuyas tarjetas de Navidad y Día de la Madre, llegaron dirigidas a tí sin ninguna explicación, retribuyendo la correspondencia con el respectivo óbolo. Admirabas su arte pero en especial su fortaleza.

Cuadriplicaste el apoyo a un hombre privado de su libertad, al que nunca habías visto, recibiendo una carta de gratitud que conmovió tu corazón.

Jamás negaste un sol aquel anciano que diariamente tocaba tu puerta para pedirte su mesada por trabajos inexistentes. Respondiendo a nuestras críticas, que ese hombre era "Dios".

Te fuiste con tu maleta llena de buenas acciones porque eras un hombre íntegro, justo y solidario.

Padre mío, tu corazón dejó de latir, pero tus buenas acciones han quedado grabadas en el alma. Viviste con dignidad.

Muchísimos años atrás, decidiste no dejarte vencer por una grave enfermedad, ahora comprendo que tuviste la fortaleza de volver porque tus hijos aún pequeños te necesitábamos. Nos ahorraste el dolor de verte morir tempranamente.

Partiste ahora cuando ya somos adultos con la capacidad de comprender que la vida tiene un principio y un fin, que todos cumplimos un ciclo de vida y que tenemos una fecha destinada para nuestra partida que solo Dios lo sabe.

Padre mío, somos la continuación de tu existencia, sólo esperamos estar a tu altura y vivir como lo hiciste tú: con sabiduría, dignidad, honradez y generosidad.




martes, 19 de junio de 2018

COLECCIONISTA DE JOYAS HISTÓRICAS (IN MEMORIAM)


Don Luis Soto Sueldo, cesante municipal, es un coleccionista nato, que ha compilado dos enciclopedias históricas rescatadas de los fauces de los depredadores de la cultura situados en los lugares menos imaginados.

Se trata del libro del año Barsa que data de 1960 y la enciclopedia Los Toros de 1952, diccionario de 1,008 páginas que desde la A hasta la Z consigna los nombres de los toreros de la Peninzula Ibérica.

El aficionado narra que el libro de Barsa lo encontró a inmediciones del mercado Modelo de Chiclayo, para ser mas exactos en el lugar denominado Cachina donde literalmente le arrebató de las manos a un vendedor de pescado con cuyas hojas pretendía envolver las especies hidrobiológicas.

"Divise a golpe de ojo las ilustraciones y de inmediato supe que se trataba de una colección de relevancia", cuenta don Luis al recordar el día que halló esta valiosa joya histórica, por el cual pagó la suma de un sol.

Don Lucho, arequipeño de nacimiento pero cuzqueño de corazón, adquirió el libro sin pensarlo dos veces, lo llevó a casa y empezó a limpiarlo de las impurezas acumuladas durante años de olvido e indiferencia. Luego uno de sus nietos lo mandó a empastar.

El libro del año Barsa, es un anuario ilustrado de los principales acontecimientos ocurridos en el mundo en el año 1959 dirigido a la comunidad iberoamericana. Fue publicado por la Editorial Barsa Company, en Los Ángeles California, Estados Unidos.

Dicha joya histórica es de nivel, su pasta y páginas son de fina calidad, que cualquier amante de la lectura quisiera tenerlo en su biblioteca. Don Lucho debe ser uno de los pocos hombres de esta ciudad que cuenta con textos bibliográficos extraídos de los pasillos de un mercado.

Según el prólogo se trataba de la primera edición de esta colección elaborado para el hogar y no para escuelas públicas o bibliotecas. Reunía información para toda la familia. En este calendario de sucesos, se consignaba la difícil situación económica por la que atravesaba el Perú. El presidente Prado había nombrado en aquel año como primer ministro y ministro de Hacienda al periodista Pedro Beltrán, director del periódico conservador La Prensa. Fernando Belaunde se perfilaba como el principal opositor del gobierno.

El libro Los Toros de José María de Lossio es otra joya que rescató de las fauces de otro “depredador de la cultura”. De inmediato por la textura de la tapa repujada en cuero, supo que se trataba de otra joya histórica ubicada en un lugar equivocado.

Recuerda que en vez de pedir rebaja le pagó demás ante el asombro del comerciante que le indicó que era la primera vez que alguien se llevaba un producto a más precio del que ofrecía y sin siquiera ojearlo. Don Luis está casi seguro de que muchas de sus páginas no fueron abiertas. Recién él pudo auscultarlas minuciosamente para extraer su contenido.

El se considera un aficionado de las corridas de toros, deleite que le nació desde pequeño en el Cuzco. La magia de la televisión por cable le permite disfrutar de los espectáculos más memorables en las plazas de México y España.

El singular ejemplar es un tratado técnico e histórico, que inclusive tiene un índice alfabético de apodos de los toreros españoles, es decir, se trata de un inventario biográfico de diestros que han pasado por los ruedos de este país europeo.

Es de editorial Esparsa- Calpe, S.A. Madrid, 1952. El ejemplar que posee don Luis es el tomo III de Los Toros publicado por Cossío. En la tapa de cuero puede visualizarse unos escudos que corresponden a los sellos de las ganaderías españolas reconocidas en el mundo.

Ambos libros forman parte de la colección de don Luis Soto, asiduo lector de cuanta enciclopedia cae en sus manos, sobre todo si contiene historia. Se precia de haber leído, numerosos tomos que narraban en detalle las guerras mundiales.

Don Luis afirma que a lo largo de sus 85 años ha conservado muchas “joyas” de relevancia en su vida. Aún tiene consigo el primer zapato de cuero cuzqueño que le compró su padre en el año 1932, aquel escarpín, lo exhibe dentro de su pequeña colección de recuerdos, también guarda una colección de monedas peruanas, boletos de viaje y recortes de diarios con noticias que él considera curiosas y relevantes.

Definitivamente es una cajita de pandora pues nunca se sabe con qué puede sorprender mañana, de lo que sí estamos seguros es que siempre estará atento para rescatar otra joya de ensueño del lugar menos imaginado.

(EXTRACTO PUBLICADO EN EL DOMINICAL DEL DIARIO LA INDUSTRIA DE CHICLAYO)




lunes, 18 de junio de 2018

UN ÁNGEL PARTIÓ AL CIELO


Mi padre, don Luis Angel Soto Sueldo partió a la eternidad dejándonos una huella imborrable en el leonismo donde sirvió con pasión, convicción y humildad. Pese a sus 85 años seguía de pie como un roble conservando la chispa y la gran sabiduría que siempre lo caracterizó.

Arequipeño de nacimiento, pero cuzqueño de corazón, llevaba en su pecho al Cienciano, equipo que campeonó en Los Libertadores, y aunque desde aquella época de gloria no llegaba a despuntar en el descentralizado para él seguía siendo el "papá" del balonpié nacional. Su pasión por el fútbol era tal que lo llevó a fundar el Club Deportivo Juan Albacete en San Ignacio así como el Club de calichines "Mao".

Mi viejo era un hombre de grandes pasiones. Abrigó la ideología de don Víctor Raúl Haya de la Torre, fundador del partido Aprista Peruano, en cuya defensa no dudaba en dar la cara y el pecho.

Mi viejo era un hombre de grandes ideales. Atraído por su filosofía de servicio, se enroló a las filas del leonismo, movimiento internacional que tiene como postulado servir con amor y vocación. Cuando usaba el chaleco amarillo con bordes púrpura, se olvidaba de sus tristezas y achaques. En el leonismo hizo grandes amigos que lo apreciaban con sinceridad. Cuando desempeñó el cargo más alto en Lambayeque, jefe de región, puso a prueba la gratitud de sus compañeros.

Mi viejo era un hombre de gran sabiduría, que resolvía los problemas con sentido común e inteligencia. Durante su desempeño en el servicio municipal se convirtió en un trabajador indispensable, porque tenía solución para cada enredo legal o administrativo. Su paso por la Municipalidad de San Ignacio le dejó mil y una anécdota de las que seguiamos disfrutando en los almuerzos familiares.

Mi viejo era un hombre de grandes amistades, que se fueron fortaleciendo con el tiempo hasta convertirse en lazos familiares.

Mi viejo era un hombre de un sólo amor. Muy joven contrajo matrimonio con mi madre Magna Isabel, con quien formó su hogar a miles de kilómetros de su terruño, lejos de los suyos, en la provincia fronteriza de San Ignacio. De esta unión nacieron sus siete hijos: Luis Alberto, Felipe Luciano, María Esfilia, Carlos Efraín, María Isabel, María Luisa y María del Rosario. La más pequeña partió a los dos meses de nacida y el mayor lo hizo el 20 de julio del año pasado, dejándole un dolor que sólo él supo sobrellevar con entereza.
Siempre nos impulsó a seguir una carrera profesional, dándonos las armas para enfrentar la vida. Colgó en la puerta de una de las habitaciones el mensaje de Kahlil Gibran,Tus hijos no son tus hijos. Llegó a tener 17 nietos y 7 biznietos.


Mi viejo era un hombre de raíces profundas, aunque no nació en el Cuzco, se sentía más cuzqueño que los propios, se forjó en el colegio de los salesianos, donde escuchaba misas en latín y música clásica. Jamás renunció al idioma Quechua, por el contrario lo practicaba cada vez que tenía la oportunidad de retornar a su amada tierra. La última vez lo hizo en compañía de su hermano Dario. En el Cuzco, sus hermanos de padre, Alejandro (un abogado y periodista de renombre) y Jaime lo aguardaban siempre con cariño.

Mi viejo ha eternizado su nombre en Wikipedia, la enciclopedia libre de la web, donde aparece como fundador de la provincia de San Ignacio allá por los años 1965. Cual Macondo, de Cien Años de Soledad, lo vió fundarse, crecer y desarrollarse. El año 2011, junto a los otros gestores, recibió un justo reconocimiento de la Municipalidad de San Ignacio.

Mi viejo a pesar de sus 85 años había sucumbido al avance tecnológico. A través de Google y Youtube, accedía para escuchar música folklórica argentina y sabía como llegar a mi blog para leer los artículos que allí publico.

Mi viejo partió a la eternidad, el pasado 09 de mayo, mientras dormía, dejándonos un hondo pesar que sólo puede ser compensado con el gran orgullo de haber tenido un padre como él. Nos quedan sus historias y grandes ocurrencias. Gracias viejo por haber existido.

lunes, 26 de febrero de 2018

SOY KARLA: MI YOUTUBER FAVORITA



Karla estrenó este verano su canal en Youtube y empezó a producir sus propios vídeos, sorprendiéndonos con su creatividad, espontaneidad y dominio escénico, sobretodo porque siempre se consideró una niña tímida.

En su cumpleaños número nueve, vísperas a Navidad, su papá le regaló un smartphone, siendo su principal aliado en esta aventura y sueño de niña que cristalizó los primeros días de enero. Previamente, se suscribió a cuanto canal de youtuber visualizó en la red y ensayó cada escena y parlamento, renegando cada vez que alguien de casualidad la interrumpía mientras ensayaba en su habitación.

Una noche, muy resuelta y decidida me pidió que la filmara porque grabaría su primer vídeo que denominó moldeando con plástilina. Entre incrédula y dudosa encendí el botón rojo para grabar el vídeo y ella empezó a explicar cómo hacer un paisaje con plastilina play doh. No hubo cortes, ni enmendaduras, como una experta, se presentó, explicó en detalle la manualidad y se despidió sin antes pedir que por favor le dieran "like".

Esa misma noche, me pidió que volvierámos a grabar un nuevo vídeo de 30 cosas sobre ella. Me sorprendió la coherencia y la manera como detalló sus gustos y preferencias, incluso mencionó dos cosas que le molestaban en particular: el colegio donde llevaba sus cursos vacacionales y mi pequeño árbol de navidad, situación que me ocasionó risas y la consiguiente vibración de la filmación.

El primer video fue editado por su hermano Bruno que se agenció de un programa de edición gratuito y el segundo quedó guardado para ser difundido cuando sea "famosa". Desde esa fecha no ha parado de grabar e idear su producción, no acepta sugerencias sobre la temática a tratar y pocas veces repite una escena. Aprendí a editar con facilidad por la coherencia con que realiza las secuencias de las parodias, manualidades o musicales.

Hace las veces de productora, guionista, utilera, actriz, etc. Opina sobre la edición y los afectos, y se siente especial por haber cruzado el portal de un sueño y cristalizar su primer anhelo, ser youtuber.

Solo le pido que vuele lo más alto que pueda, que siga soñando, riendo y sea feliz, a pesar de los sinsabores, tristezas y obstáculos que encuentre a lo largo y ancho de quel camino llamada vida.

NOTA: Si leíste este artículo suscríbite a su canal de youtube: Soy Karla y dale muchos likessss a sus vídeos.....


viernes, 26 de enero de 2018

SEÑOR FISCAL, ¡UN DÍA DE LIBERTAD CUENTA!


Cuando se conoció que la adecuación de plazos de prisión preventiva no procedía, y muchos de los investigados en el caso los "Limpios de la Corrupción" saldrían del penal por exceso de carcelería, un fiscal comentó a una esposa de un ex funcionario "...de qué se alegran si van a retornar a prisión..." A lo que ella le refutó: “ un día de libertad cuenta porque podría abrazar a su madre enferma y a sus hijas....”.

Me sumó al dicho de esta madre y esposa frente a la indolencia de este llamado "defensor de la legalidad" quien debería saber que antes de fiscal es un ser humano.

Para los familiares de los investigados en este caso denominado emblemático, un día de libertad cuenta señor fiscal.

Un día de libertad cuenta porque podrían respirar otros aires y no el aire enrarecido que se respira allá adentro a causa del hacinamiento y las condiciones infrahumanas en que viven los reclusos de éste y otros penales del país.

Un día de libertad cuenta porque podrían sentir el calor de su hogar junto a los suyos, especialmente al lado de sus menores hijos, quienes no entienden de investigaciones preliminares, prisiones preventivas, juicios orales y condenas.

Un día de libertad cuenta porque podrían abrazar a sus hijos, hijas, esposa, padres, hermanos y hermanas, a quienes solo pueden ver algunas horas los sábados o domingos.

Un día de libertad cuenta porque podría visitar la tumba de algún familiar que partió durante su ausencia.

Un día de libertad cuenta porque podrían degustar de su comida favorita preparada por ellos mismos o sus seres queridos.

Un día de libertad cuenta porque podrían mirar la inmensidad del mar, sentir la arena caliente en sus pies y disfrutar de un atardecer.

Un día de libertad cuenta porque podrían volver a engreírse en los brazos de su madre cuyo corazón quedó devastado por su reclusión y prolongada ausencia.

Un día de libertad cuenta porque podrían discernir y conocer qué amigos se quedaron con él y quienes se marcharon.

Un día de libertad cuenta porque podrían entender que más allá de los barrotes existe una vida que espera por ellos.

Un día de libertad cuenta porque podrían reafirmar su fe en Dios al haber hecho el milagro de doblegar la voluntad del hombre.

Un día de libertad cuenta porque serviría para recargarse para continuar el engorroso camino judicial que afrontan con excesos y falencias.

Señor fiscal, si cree que salir de prisión con el pronóstico que pronto volverán, es causa de risa, burla o mofa, le respondo que un sólo día es más que suficiente para reinventarse y volver a empezar.  

miércoles, 17 de enero de 2018

MI DEVOCIÓN POR EL SANTO ROSARIO


Mi madrina Candelaria era conocida por sus conocimientos empíricos en la ciencia de la farmacología. Su botica "Virgen del Carmen" fue una de las primeras en la ciudad fronteriza de San Ignacio, siendo la más concurrida por el tratamiento certero que ofrecía a sus clientes. La recuerdo detrás del mostrador repasando su grueso libro que consignaba los nombres de los medicamentos con sus respectivas indicaciones. Constantemente limpiaba sus manos con alcohol para protegerse de los gérmenes. 

Pero además era conocida por su gran devoción al Santa Rosario y su irrefutable fe católica. El Rosario la acompañó a lo largo de su vida. Se levantaba antes de la 6 de la mañana y de rodillas rezaba el Santo Rosario, con las oraciones complementarias que extraía de un libro de tapa roja que desgastó de tanto usarlo, lo tuvo consigo hasta los últimos días de su muerte. 

El pueblo entero conocía de su férrea convicción católica porque cada lunes acudía al cementerio a velar a sus familiares directos y al recordado padre Juan Albacete, culminaba su visita con el rezo del Rosario en la capilla del camposanto. Encendía velas en la tumba de mi hermanita Rosario (Charito) que murió a los 2 meses de edad, de su hermana Esfilia, de su cuñado Bernardo, de los padres de éste; y de su hermano Eulogio. También repetía esta rutina en el nicho de sus padres Daniel y Griselda, y por último en el Mausoleo del sacerdote Juan Albacete. Culminaba su periplo en la capilla central donde de rodillas rezaba el Santo Rosario con las personas que se sumaban voluntaria y espontáneamente. Algunos huían con prontitud porque el rezo terminaba casi al anochecer. En tanto, los domingos acudía temprano a la iglesia del pueblo a escuchar la Santa Misa, llevaba su velo, su rosario y su libro de rezos. Desfilaba presurosa por la Av. San Ignacio para llegar aquel encuentro sagrado con el Señor en la Santa Eucaristía.

Mi madre, sobrina por línea materna, heredó aquella devoción por el Santo Rosario, muchas veces coincidían los lunes en el cementerio y juntas rezaban al unísono. Hoy en día, mi madre tiene un altar en casa, enciende sus velas misioneras y reza diariamente los misterios que corresponden según el día. Nada ni nadie interrumpe aquel encuentro de oración con la Virgen María como intercesora de Dios padre y Dios hijo. 

Cuando murió mi hermano mayor, Luis Alberto, la acompañé en varias jornadas de oración pidiendo insistentemente por su descanso eterno. Sólo el Rosario nos ayudó a mitigar y asimilar la pena que nos generó su repentina partida. Mi madre ora de manera incesante, y acude puntualmente al oficio de la Santa Misa, los domingo y días de guardar. 

Yo empecé a seguir aquella tradición de la madrina Candelaria y mi madre Magna por que el Santo Rosario me fortalece espiritualmente. Carlos y yo, lo rezábamos los domingos en su reclusión. La reflexión de los misterios gozosos, gloriosos, luminosos y dolorosos te remontan como un túnel del tiempo a revivir el nacimiento, vida, pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. No se trata de repetir por repetir, como autómatas las oraciones. Se trata de meditar cada episodio de la vida de Jesucristo mientras repites el Avemaría.

El Santo Rosario es una de las armas más poderosas de los católicos y fue la misma Virgen la que nos pidió rezarlo en su aparición en Fátima, Portugal. Te animas hacerlo. Empieza ahora: Creo en Dios padre todopoderoso....